La idea de que los cannabinoides y terpenos funcionan mejor juntos tiene apoyo mecanístico (por ejemplo, cariofileno en CB2) y respaldo anecdótico generalizado, pero los ensayos clínicos controlados en humanos que muestren que las combinaciones de terpenos cambian los efectos del THC son esencialmente inexistentes. Trátalo como una hipótesis, no como una ley.