El humo de cannabis comparte muchos carcinógenos con el humo de tabaco, pero los grandes estudios epidemiológicos no han producido la clara señal de cáncer de pulmón que se ve con el tabaco, posiblemente debido a patrones de exposición, efectos antiinflamatorios o limitaciones del estudio. Sin embargo, el riesgo de bronquitis crónica está bien documentado. «Poco claro» no es «seguro».